Una nueva forma de co-existencia: La Convivencia Territorial

Hace unos días fui invitado a participar de la Conmemoración del Día de la Bandera de Haití, en ciudad de Los Andes. Esta ceremonia fue apoyada por la Corporación Desafía Innova, a través de su ONG “Limyé pou nou Tout”, que significa “Luz para Todos”, en conjunto con ciudadanos haitianos residentes de la localidad. Esta entidad refleja el desafío de renovación constante por parte de personas y profesionales comprometidos con el Humanismo e Interés Social, a través de su aporte como “Agentes de Aprendizaje”, valorando las instancias formales en la entrega del conocimiento, pero también innovando en la modalidad educacional, concretamente fortaleciendo habilidades sociales para la inclusión e integración de personas inmigrantes los cuales requieren aprender y comprender el idioma del país que los acoge. Es así que “Limyé pou nou Tout”, con el apoyo de Desafía Innova, realiza una intervención especializada para entregar día a día un aporte educativo de calidad no solo en conocimiento, sino también para la co-construcción de un sujeto social, que requiere herramientas psicosociales y culturales para una integración social universal. Todo lo anterior, realizado por profesionales chilenos, Educadores y Trabajadores Sociales, que a partir de actitudes colaborativas, tolerancia y respeto por el otro, afianzan y nutren un vínculo con hombres y mujeres haitianos, facilitando la convivencia territorial y formando ciudadanía.

Pude además observar la participación de voluntarios, y a pesar que, tanto haitianos como chilenos no manejaban el español (haitianos) y kreyol (chilenos), fui privilegiado en presenciar como estas personas hacían sus mejores esfuerzos para lograr comunicarse, ya fuera a través de gestos, apoyos visuales o música, aprendiendo parte de su idiosincrasia, presenciando como el inmigrante recuerda con amor y con dolor su tierra, y a su vez, como personas del país que los recibe, empatizan con el dolor y su vez reconocen la fuerza para sobreponerse cada día y la entereza para enfrentar los obstáculos.

Estas acciones, por simples que puedan parecer, son las que gestan nuevas condiciones para contribuir al progreso de un sociedad, cuya base es una “Actitud de aprendizaje proactivo”, es decir, en la medida que seamos capaces de cultivar una actitud receptiva por aprender, a conocer de otros, comprender sus vivencias, estaremos contribuyendo al establecimiento de nuevas formas de relación, de conocimiento, comprensión y co-existencia en un mismo territorio… aportando para el desarrollo sostenible de generaciones actuales y futuras.

 

Ver nota original aquí

 

Dr.(c) Miguel Angel Rojas Pizarro.
Magister en Educación.
Magister Curriculum y Evaluación.
Profesor de Historia y Cs. Políticas.
Estudiante de Psicología UAC

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *