Los Héroes de la Educación en Chile Los Profesores Normalistas

 

El día de ayer miércoles 16 de octubre miles de niños y niñas se acercaron a sus profesores y les entregaron una flor, una tarjeta, una manzana o simplemente les dijeron “Feliz Día del Profesor”, pero hay un grupo de profesores que recordarán con añoranza tan bella escena. Estos abnegados docentes que no olvidan nunca la mirada sorprendida de sus alumnos cuando abrió para ellos un mundo de nuevos conocimientos, cuando con una sabia palabra entregó valores o consuelo a un joven que quizás no los encontró en nadie más. Este grupo profesores la gran mayoría jubilados a los cuales deseo rendir un homenaje en el marco de la celebración del Día del Profesor a los Profesores Normalistas que a juicio personal son los últimos samuráis de la educación en nuestro país.

Las escuelas normales nacieron en 1842 durante la presidencia de Manuel Bulnes con la fundación de la Escuela Normal Superior José Abelardo Núñez en Santiago. Su primer director, Domingo Faustino Sarmiento, escritor y político argentino, quien llego a desempeñar el cargo de presidente de la republica de la vecina nación en 1868 y termino viviendo su vejez en la comuna de Calle Larga.  Esta institución, que formó profesores de enseñanza básica, fue la primera de su tipo en Chile y en Hispanoamérica.

Dicha política educativa en la formación de profesores normalistas buscó mejorar el déficit educativo de la época y llegar a los sectores rurales más aislados. Posteriormente, se fundaron más escuelas en Santiago y en regiones, entre ellas Iquique, Antofagasta, Copiapó, La Serena, Viña del Mar, Curicó, Talca, Victoria, Chillán, Valdivia, Angol y Ancud.

Por 150 años las escuelas normales fueron las encargadas de formar a los profesores de enseñanza básica, hasta que su cierre definitivo en el año 1974 por un mandato de la dictadura militar, generando el gran quiebre dentro de la formación integral que poseían estos docentes. La carrera de pedagogía basica pasó a estar a cargo exclusivamente de las universidades. Desapareciendo así la mística que embistió a esta noble profesión. Aunque pocos, aún quedan profesores normalistas que siguen haciendo clases y pronto jubilarán.

                ¿Por qué los profesores normalistas conservan en nuestro país un aura de disciplina, respeto, calidad y casi misticismo, pese a que su última escuela cerró en 1974? ¿Qué les hacía ser tan especiales?, ¿Por qué se dio fin a su método educativo?

Los profesores normalistas destacan por su rigurosidad, desde lo más básico, pero a veces olvidado, la presentación personal hasta cómo modulaban y escribían. Mis padres, aunque ya han pasado más de 50 años, aún recuerdan a sus profesores, con una elegancia única, recuerdan que eran un ejemplo para seguir y un orgullo de hombres y mujeres.

Lamentablemente las universidades no han encontrado la fórmula para continuar formación profesional de los profesores normalistas que se basaba en la rectitud, desde tener una presentación personal perfecta hasta una dicción y vocabulario intachables. Eran estrictos, pero a la vez muy humanos y justos, comprometidos con sus alumnos y con su profesión.

A juicio personal los normalistas amaban su profesión y gozaban dentro de las aulas de clases, no importando el sueldo que tuviesen, sino que se sentían autorrealizados con la felicidad de saber que cumplieron bien su labor de entregar una luz de progreso y de oportunidades a niños que a lo mejor sus padres nos sabían leer y escribir.

Los profesores normalistas se sentían orgullosos de su profesión, situación que se observaba en su estampa, la cual no se disminuida ante un abogado, médico o arquitecto. A su vez se podía respirar en sus clases, la dedicación y la pasión con que preparaban sus clases. Donde el centro de la planificación era el amor

 

 

Los normalistas más que enseñar entregaban valores formativos y métodos de estudios. Además, esta profesión era una solución para las familias de bajos recursos en donde el estado pasaba a cubrir su manutención y formaban funcionarios públicos al igual como lo hacen las FFAA, su educación era gratuita y otorgaba una fuente laboral segura.

Al igual que Finlandia que innovó en políticas educativas, las cuales fueron exitosas instaurando un modelo que exportaron a todo el mundo. ¿A lo mejor no es tan descabellado volver a las formaciones de profesores normalistas?  Al igual que las FFAA armadas tienes sus escuelas matrices donde forman a los futuros oficiales, entregándoles una formación integral basada en valores patrióticos y los mismos beneficios al jubilarse tras años de servicio entregado formando a miles de generaciones el estado podría hacer lo mismo con la formación de los fututos profesores.

 

«Uno recuerda con aprecio a sus maestros brillantes, pero con gratitud a aquellos que tocaron nuestros 

sentimientos.»  Carl Gustav Jung

 

 

 

 

 

 

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En esta celebración del Día del Profesor deseo dedicar esta columna al Profesor de Historia del Colegio Capellán Pascal de Viña del Mar Sr. Thomas Palma Lobos. Destacado docente que ha formado a centenares de alumnos y gracias a el, pude conocer el amor por la historia y abrazar la profesión mas hermosa del mundo, ser Profesor. Un gran abrazo a quien ahora es mi colega. Gracias Profesor Thomas….

 

Columna Diario El Trabajo, Jueves 17 de octubre 2019

Ph.D.(c) Miguel Angel Rojas Pizarro.

Psicólogo

Profesor de Historia y Cs. Políticas.

@marojas007

 

 

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