Gente Toxica, La Trilogía

 

El problema laboral más grave de las organizaciones es la alta tasa de depresión entre los funcionarios y trabajadores. Dicha situación se refleja con el aumento de licencias médicas producto de alteraciones de salud mental. Los Profesores, funcionarios públicos, enfermeras, telefonistas. Son alguno de los oficios con más alta tasas de licencias médicas por salud mental.

Lejos de ser una moda de estudio, la realidad es que la presión que se vive dentro de las organizaciones. Los inicios de año, las evaluaciones al personal, genera una tención en el ambiente dentro de las organizaciones. Además, el sistema actual se caracteriza por ser más competitivo como consecuencia de los cambios en el entorno, esto nos llevan a innovar constantemente o si no, como organización, se está condenada a desaparecer. Tenemos grandes ejemplos a nivel mundial como Blockbuster la gran multinacional de los VHS de los años 90 que no innovo en la nueva era de la televisión digital y desapareció. Este ultimo años en nuestro país han quebrado muchas empresas históricas como la muy conocida empresa del rubro de los zapatos Guante, también el caballero itinerante que se establecía en la plaza o alamedas de las comunas del valle el Aconcagua que durante años vendía zapatos de cuero de muy buena calidad y a bajo costo, hoy no pudo competir con los chinos. Hoy lamentablemente obligado a salir del mercado. Debemos visualizar los futuros cambios.

¿Cuáles son los factores que reflejan un mal clima laboral?  Una medida rápida de un mal clima de una organización puede conseguirse de manera rápida a través de las tasas de ausentismo y rotación. Una alta rotación y niveles elevados de ausentismo son, con casi total seguridad, indicadores de un mal clima. Sin embargo, estos indicadores sólo deben ser utilizados como una primera aproximación. Los problemas de comunicación entre las personas son la razón principal que va enlodando, los climas dentro de las organizaciones, no ser capaz de decirle al otro lo que uno piensa de una buena forma sin caer en una conducta agresiva. Las situaciones no conversadas se van acumulando hasta generar una ola de rumor, cahuines y pelambres que va creciendo hasta gatillar conflictos insospechados.

                Una parte importante del clima laboral en una organización está constituida por el modo en que las personas actúan: la manera en que se comportan y el grado de consistencia entre su discurso y su acción. Dentro de esta red de relaciones humanas, nos encontramos con gente denominada “Toxica”. La gente Toxica son personas que no han madurado emocionalmente, gente profundamente insegura y egoísta que necesitan estar cerca de alguien para entablar una relación absorbente que les permita descargar sus frustraciones. Estas personas son como un cáncer para las organizaciones debido a que solo están centradas en fijarse en los defectos de los colegas y en la parte negativa de los procesos organizacionales para compensar sus carencias e inseguridades y así sentirse mejor consigo mismas, sin aportar casi nada positivo a las relaciones humanas sino todo lo contrario, generan miedos, inseguridades en los demás. Las personas tóxicas acaban por colapsar a sus compañeros de trabajo, los cuales termina experimentando emociones negativas y agotamiento, sintiendo que se consume su energía y alegría que posteriormente se puede ver reflejado en una futura licencia psiquiátrica.

                Cuando después de estar con alguien nos sentimos estresados o sentimos alivio cuando nos quedamos solos, estamos ante una persona tóxica para nosotros.  Ante estas personas Toxicas se recomienda alejarse de la mejor manera posible, hablando con ellos sobre lo que nos molesta de esa relación de forma abierta y directa, marcando nuestros límites. Y de lo contrario, alejarnos de su círculo de influencia sin dar ninguna explicación.

La principal característica de la gente toxica es la envidia: Una serpiente estaba persiguiendo a una luciérnaga. cuando estaba a punto de comerla, ésta le dijo: «¿Puedo hacerte una pregunta?». La serpiente respondió «En realidad nunca contesto preguntas de mis víctimas, pero por ser tú te lo voy a permitir». Entonces la luciérnaga preguntó: «¿Yo te hice algo?”, “No» respondió la serpiente. » ¿Pertenezco a tu cadena alimenticia?» preguntó la luciérnaga., “No» volvió a responder la serpiente. » Entonces, ¿por qué me quieres comer?» inquirió el insecto. «Porque no soporto verte brillar», respondió la serpiente. Esta breve fabula refleja fielmente a la gente toxica del tipo envidiosa.

Como es señalado en el párrafo anterior es clave que nos alejemos de la Gente Toxica. Y en segundo lugar es clave que las organizaciones brinden todos los espacios posibles para que las personas sean felices y se puedan autorrealizar en sus trabajos. Esto generara que ellas sean más creativas y tengan una mayor disposición a la hora de cumplir con las tareas solicitadas.

Quizás se nos vino a la mente inmediatamente algunos compañeros de trabajos o cercanos con las características señaladas. De hecho, recibí algunas llamadas de personas que me comentaban que se sentían plenamente identificados con lo planteado en dicha columna y que debido a estas personas Toxicas, el ambiente laboral donde laburan es insoportable. En razón a lo anterior surge la interrogante ¿Que Hacer para mejorar el Clima Laboral?

En un medio de carácter nacional se informo que el presente año aumento en un 27 % las licencias médicas asociadas a salud mental. Señalábamos la semana pasada que estas licencias aumentan sobre todo en el mes de diciembre cuando las instituciones se encuentran con los cierres presupuestarios, a su vez hay que cerrar todas las acciones correspondientes al año en curso y planificar todo el próximo año. Pero como no somo maquinas, sino personas que tenemos distintas vidas privadas, hay que sumar el ámbito personal, final de año siempre es muy ajetreado debido a la llegada de Navidad, deudas, viajes, cierre escolar de los niños, licenciaturas, PSU, etc. Y lamentablemente muchas veces las instituciones se olvidan de que los trabajadores también son personas que tienen sus dificultades y olvidan empatizar con ellos. Y más encima sumado a todo esto. Nos encontramos junto al colega denominado Persona Toxica, que es como un vampiro energético, que nos va consumiendo toda nuestra energía con su envidia y malas vibras. Y surge nuevamente la pregunta ¿Pero ¿qué hacer?

Para poder subsanar estas situaciones y además para poder entender este nuevo mundo globalizado y ser capaces de operar en él, las organizaciones tienen que cambiar los paradigmas de lo que se requiere en esta sociedad de la inmediatez. Sociedad que destaca por el boom de los medios de comunicación (celulares, WhatsApp, Video Llamadas, Facebook) Pero lamentablemente las personas se encuentran mas incomunicadas que nunca y nos encontramos con una nueva generación de profesionales jóvenes que son incapaces de expresar, comunicar sus sentimientos y empatizar con otros. Y muchos de esos jóvenes son los nuevos jefes, supervisores, coordinador o gerentes que nos vamos encontrando en las organizaciones.

Peter Senge, en su libro la Quinta Disciplina menciona que la clave para mejorar las organizaciones de manera integral se basa en generar organizaciones que aprenden de sí misma, toda institución debe ser un centro de aprendizaje, al igual que el cuerpo humano es un sistema en donde cualquier órgano que nos falle, tendrá consecuencias en todo nuestro cuerpo.  Como Trabajadores debemos dejar de ver solo nuestra función y aprender a ver nuestra institución desde su totalidad y desde su punto de acción. Al igual que los partidos de fútbol, cada jugada puede tener éxito o ser errada, pero de cada una, se debe aprender a mejorar, cambiar e innovar. A continuación, les presento una anécdota que refleja muy bien lo señalado:

Hay una historia muy famosa protagonizada por el ex presidente de los Estados Unidos, John F. Kennedy, sobre una de sus visitas a la NASA en el año 1961. Mientras caminaba por las instalaciones, el presidente se topó con uno de los empleados de limpieza quien se encontraba limpiando el suelo de uno de los pasillos.

El presidente Kennedy se detuvo a conversar con el hombre, lo saludó con un apretón de manos y le preguntó: “¿Y usted que hace aquí en la NASA?” El empleado con orgullo le respondió: “Señor, estoy ayudando a poner a un hombre en la luna”. Esta anécdota refleja claramente la filosofía que imparte la NASA como organización a sus empleados, sea el puesto que tengan, saben que cada uno contribuye de manera eficiente hacia la misión principal de la organización. A veces como gerentes o equipos directivos, hay una tendencia a dividir los grupos de trabajo y simplemente cada uno está orientado a cumplir sus tareas, sin ver aquel fin que toda la organización persigue.

             Es clave para mejorar el Clima Laboral y constituir organizaciones inteligentes que los trabajadores junto a los equipos directivos fomenten una filosofía de aprendizaje que impulse a un crecimiento profesional y personal por medio de los siguientes puntos: Primero una Comunicación Honesta entre todos los miembros de la organización (conocernos entre todos nuestras habilidades y debilidades), en segundo lugar mantener Acuerdos establecidos por todos, fomentar y apoyar las dificultades de trabajo que tiene los trabajadores, responsabilizarse de crear un ambiente propicio y generoso de aprendizaje (comedores, baños y espacios dignos), entre todos como desechar lo que no funcione o afecte el normal funcionamiento de la organización, por ultimo al igual como lo señalaba el psicólogo humanista Carl Roger, el reconocimiento a los logros es claves la autorrealización y la autoestima de las personas.

                Una actitud positiva y un ambiente de apoyo mutuo generaran un Espíritu de Cuerpo que generara efectividad, seguridad, confianza, creatividad y mayores probabilidades de éxito en las metas propuestas. Con ello estas Personas Toxicas, que son como unos Vampiros Energéticos, verán la luz del día y desaparecerán llevándose sus malas vibras.

Particularmente en las personas que metafóricamente son como vampiros energéticos, especialmente el envidioso, uno de los tipos de personas toxicas mas peligrosas. Planteábamos que una de las formas de poder combatir a estos vampiros, no es con un collar de ajo o clavando una estaca en su corazón, sino construyendo organizaciones inteligentes, basadas en espacios de diálogos, Jefaturas empáticas y generadora de un conocimiento propio, elaborado desde las bases. La clave de estas empresas inteligentes se basa en que sus funcionarios puedan autorrealizarse como personas y a su vez sean reconocidos por sus logros y actividades realizadas.

En razón a lo anterior, aun nos surgen preguntas como, por ejemplo: ¿En qué espacio de tiempo puedo generar situaciones de diálogos o conversación entre compañeros de labores?  ¿Como identificar a un colega o a una persona toxica?  ¿cómo saber qué tipo de toxicidad existen y por sobre todo conocer ¿Cómo protegernos de un compañero tóxico?

Además del envidioso, que a juicio personal es el mas peligroso de todos. En nuestro diario vivir, en determinadas circunstancias, tenemos que aprender a convivir con este tipo de personas toxicas, tratar con ellas cada día, sin poder evitarlas, debido a que trabajamos con ellas o son nuestros familiares.

Dentro de la fauna de gente toxica nos encontraremos siempre con el “Florero de Mesa”, persona que busca siempre ser el centro de atención. Se adueña de las conversaciones imponiendo sus puntos de vista como un dogma. Es siempre muy competitivo y hace lo que sea, sin medir consecuencias para lograr sus objetivos. Después nos encontramos con el “Sapo” persona que vive preocupada de la vida privada de los demás, generando juicios de valor. generalmente, actúa de sapo y lleva las copuchas a sus superior sobre detalles sin importancia, pero que hacen mucho daño a la integridad de las personas. En tercer lugar, nos encontramos con el “Negativo” persona que nunca está de acuerdo con las opiniones o decisiones de los demás. Siempre lleva la contraria a todo y a todos. Siempre su opinión va a ser para destruir y no construir.  En cuarto lugar, encontramos al “Muy Ocupado”, personas que dicen estar siempre muy ocupado, aunque tienen la misma o incluso menos trabajo que sus colegas. No trabajan nunca en grupo, prefiere el trabajo individual y la soledad. Y por último nos encontramos con el “Garfield” es aquel que realiza su trabajo de manera poco eficiente. Se encuentra con desmotivación muy grande, No importándoles su trabajo ni sus compañeros. Emplean la “ley del mínimo esfuerzo” algo que repercute negativamente en el grupo de trabajo.

Dentro de esta gran fauna de personas toxicas y con los escasos tiempos laborales surge la pregunta ¿En qué espacio se pueden reunir los trabajadores, muchos de ellos con el perfil señalado en el párrafo anterior? Espacio vital para conversar y generar cambios y espacios de apertura con sus jefaturas.

Este espacio debe generarse a través del El Comité Paritario de Higiene y Seguridad (CPHS). Los Comités Paritarios son obligatorios en empresas con más de 25 trabajadores y deben estar integrados por tres representantes de la empresa y tres de los trabajadores. El Decreto N° 54 (Extracto) Ministerio del Trabajo y Previsión Social es la norma jurídica que lo regula. El objetivo de este comité es velar, detectar y evaluar los riesgos de accidentes y enfermedades profesionales.

Es vital que el Comité Paritario de Higiene y Seguridad (CPHS) trabaje en conjunto con sus jefaturas los factores de riesgo psicosocial. Siendo estos factores las interacciones entre el medio ambiente de trabajo, el contenido del trabajo, las condiciones de organización y las capacidades, necesidades del trabajador en el ámbito humano, cultura del trabajador, y consideraciones personales externas al trabajo que pueden, en función de las percepciones y la experiencia, tener influencia en la salud, rendimiento del trabajo y satisfacción laboral. Los factores de riesgo psicosocial se miden con el Cuestionario de Evaluación de Riesgos psicosociales en el Trabajo, SUSESO/ISTAS21.

Como hemos visto, es verdad, es muy difícil evitar a un compañero o familiar tóxico, tenemos que trabajar con ellos cada día. Por lo tanto, ¿Cómo podemos trabajar con ellos, pero sin ellos, sin que nos afecte? Primero debemos generar los espacios de diálogos y talleres de autoayuda por medio del Comité Paritario de Higiene y Seguridad (CPHS). Debemos aceptar a esta gente toxica, no tenemos ninguna opción de evitarlos. Desconectarse de ellos, cuando el horario laboral termina, es una opción fundamental para la sanidad mental.

 

Ph.D(c) Miguel Angel Rojas Pizarro.

Psicólogo 

Profesor de Historia y Cs. Políticas 

 

 

Publicación Diario El Trabajo 2018 

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